Muchos de nosotros conocemos a la amiga que se hizo la liposuccion, pasaron tres meses, quedó como una sílfide ¡y volvió a aumentar de peso!

La solución de ella: “¡Bah, me hago la lipo otra vez y nada pasa”

Error: cuando te haces el procedimiento, vas acumulando tejido cicatricial que hará bajar de peso al cirujano plástico que te la haga y no a ti (ya que, en presencia de este tejido, la aspiración debe aplicar más fuerza física para llegar a la grasa, que se retira, sí,  pero no se puede retirar ese tejido que desfigura la silueta), hasta que de tanto en tanto, sea imposible retirar el exceso de grasa de tu cuerpo y bajo tu piel, no sólo quedará grasa, sino bultos, producto de cicatrices internas.

Si fuiste fan de las series como Dr.90210, o Botched, podrás ver la molestia de los cirujanos plásticos cuando una paciente “olvida mencionar” que se había hecho la lipo, “porque fue hace tanto”, y te preguntarás por qué el motivo de esa molestia: Aparte de incrementar el tiempo de operación, el costo en quirófano, la anestesia en el cuerpo,  y los riesgos subyacentes, esa paciente en particular está tratando una zona que debió haber quedado descartada de la mano de un cirujano hace años, cosa que habla mal de su constancia cuidando el trabajo hecho  y su inversión.

Un Cirujano plástico, no opera esperando que el paciente vuelva, es más, desea que nunca más consulte por ese motivo, ya que es inconcebible que alguien que haya hecho un excelente trabajo, vea su trabajo retocado. El cirujano plástico es el arquitecto de los cuerpos, y en materia de moldeado corporal, se espera que la línea y la estructura construidas, se mantengan en el tiempo, y eso, sólo depende de ti como paciente.

Así que, para mantener los resultados de la liposuccion y que no gastes dinero en hacer y rehacer tu figura hasta que sea imposible tratarte, te recomiendo:

  •         Antes de tener hijos, sólo cuida tu dieta.  Francamente, puedes comer de todo, pero MÍDETE, cero excesos y pospón la lipo para cuando no tengas riesgo de perder la línea por causas naturales.  No está bien que una joven de 23 años se haga este procedimiento y lo repita a los 33, cuando es madre ya. Tienes el tiempo, el chance ¡y tu salud general te dará las gracias!
  •         Si no sabes cómo medirte (sabemos que hay comidas a las que no podemos negarnos) come lo que quepa en tus dos manos juntas, agarra el gusto por lo bajo en azúcar y esa noche de caguamas, compénsala con una ensalada baja en grasa, comidas sin carbohidratos ese día y una larga caminata en el parque (aire fresco, gente nueva y ¡quién sabe! ¡Hasta nuevos intereses sociales y amorosos! ¡Ya ni necesitarías a un doctor para bajar de peso con lo ocupada y divertida que estarás!)
  •         Toma agua. Gran parte del exceso de peso es el “modo hambre” que desata la deshidratación.  ¿Qué haces pasando por un quirófano si todo era tan simple?

La ayuda de un cirujano plástico certificado como el Dr. Alvarado, será de gran utilidad en caso de dudas. Ubícalo en Sófocles 115, Polanco, Distrito Federal, o a los teléfonos 5557-5954 | 5557-5972 y agenda una cita con un profesional de trayectoria y reconocimiento que resuelva todas esas cuestiones que tienes en mente.

Cirugía plástica en CDMX ¡El único lugar donde encontrarás asesoría real y útil!